Active Body Control, comercializada bajo las siglas ABC, es un sofisticado sistema de suspensión activa desarrollado por Mercedes-Benz y reservado a sus modelos más prestigiosos. A diferencia de una suspensión convencional, que solo reacciona de forma pasiva ante el firme, y a diferencia de los amortiguadores adaptativos, que se limitan a variar la firmeza con que se oponen al movimiento, ABC genera de manera activa fuerzas que combaten los movimientos no deseados de la carrocería. Su objetivo es mantener el cuerpo del vehículo plano y nivelado al trazar curvas, frenar y acelerar, sin renunciar a absorber las irregularidades del asfalto para ofrecer una marcha confortable.
En el corazón del sistema se encuentra un circuito hidráulico de alta presión. Una bomba accionada por correa presuriza el líquido hidráulico, normalmente hasta unos doscientos bares, que alimenta unos actuadores servohidráulicos integrados en el conjunto amortiguador de cada rueda, dispuestos en serie con un muelle helicoidal convencional. Los sensores vigilan de forma continua la aceleración de la carrocería, la altura de marcha, la dirección, la velocidad y las fuerzas que actúan sobre el vehículo, y una unidad de control ordena a cada actuador extenderse o retraerse. Al empujar o tirar del conjunto del muelle muchas veces por segundo, el sistema puede subir o bajar cada esquina y añadir o restar fuerza de apoyo según convenga.
El rasgo definitorio de ABC es que combate los movimientos de la carrocería de forma activa, en lugar de limitarse a amortiguarlos. Cuando el coche entra en una curva, el sistema presuriza los actuadores adecuados para oponerse al balanceo, manteniendo la carrocería casi nivelada en vez de dejarla escorar. En frenadas fuertes contrarresta la tendencia del morro a hundirse, y al acelerar combate el hundimiento del tren trasero. El resultado es un automóvil que se mantiene notablemente plano y aplomado en maniobras que normalmente harían cabecear y balancearse la carrocería de forma considerable.
Para los ocupantes, esto aporta una mezcla singular de cualidades que suelen estar enfrentadas: el aplomo en curva y el control de carrocería propios de un reglaje deportivo y firme, junto con la suavidad en la absorción de baches que se espera de una berlina de lujo. Como los actuadores trabajan sobre todo en los movimientos más lentos y amplios de la carrocería, mientras que los muelles y cierta amortiguación convencional gestionan las altas frecuencias del firme, el sistema ofrece una marcha nivelada y controlada sin resultar seca, y además puede ajustar la altura de marcha en función de la velocidad o pulsando un botón.
Semejante capacidad conlleva consideraciones prácticas. ABC es una instalación hidráulica compleja y de alta presión, con bombas, acumuladores, válvulas, sensores y actuadores, por lo que exige un mantenimiento cuidadoso, líquido limpio y atención periódica; las fugas o los componentes averiados pueden resultar caros de reparar y dejar el coche asentado de forma desigual. La bomba hidráulica, además, resta potencia al motor, y el conjunto añade peso y coste, razón por la que se reservó a buques insignia como el Clase S y el SL.
ABC se enmarca dentro de la amplia familia de tecnologías de suspensión de Mercedes-Benz y del campo más extenso de la suspensión activa y adaptativa. Resulta más intervencionista que los sistemas de suspensión neumática como Airmatic, que ofrecen altura variable y amortiguación regulable pero no anulan de forma activa el balanceo, y comparte ambición con otros sistemas de control activo de balanceo e inclinación que buscan gestionar el comportamiento de la carrocería en lugar de limitarse a amortiguar el firme.
- Suspensión hidráulica activa de Mercedes-Benz
- Combate de forma activa el balanceo, el hundimiento delantero y trasero, no solo amortigua
- Mantiene la carrocería plana mientras absorbe los baches
- Disponible en los buques insignia Clase S y SL