El caballo de potencia al freno es una medida de la potencia que un motor produce en su cigüeñal, registrada antes de que parte de esa potencia la consuman la transmisión, el árbol de transmisión o los accesorios. El término procede de la época de las pruebas en banco, cuando la potencia de un motor se medía aplicando un freno mecánico a su eje de salida y registrando la fuerza necesaria para retenerlo a una velocidad dada. Ese sistema de frenado dio nombre a la cifra, que sigue siendo el dato principal citado en las fichas técnicas porque representa la potencia bruta del motor en sí, no la que finalmente llega al suelo.
La medición se realiza en un banco de freno dinamométrico, un equipo que carga el cigüeñal en giro con una resistencia controlada mientras unos sensores registran la velocidad de rotación y el par necesario para oponerse a ella. La potencia es simplemente el producto del par por la velocidad de rotación, así que un ensayo en banco barre todo el régimen del motor y traza cómo la potencia sube, alcanza su pico y luego decae. Como el motor se prueba aislado, la curva resultante refleja las aportaciones de la combustión, el llenado, la distribución y la sobrealimentación sin el rozamiento parásito de engranajes, embragues o grupos finales que diluiría la cifra en las ruedas.
La distinción entre la potencia en el cigüeñal y la potencia en las ruedas importa porque toda transmisión real pierde algo de energía por rozamiento y resistencia aerodinámica interna. Cuando el par ha pasado por la caja de cambios, el diferencial y los rodamientos, quizá se haya disipado en forma de calor entre un quince y un veinte por ciento, razón por la cual un banco de rodillos que mide la potencia en las ruedas arroja una cifra notablemente inferior a la del banco de freno que figura en la ficha. Indicar el caballo al freno ofrece, por tanto, una referencia coherente y repetible, independiente del desarrollo de marchas de un coche concreto o del rendimiento de su transmisión.
En el lenguaje cotidiano, caballo al freno y caballo de potencia se usan indistintamente, y para la mayoría de los compradores la diferencia es académica. En rigor existen varias definiciones distintas de caballo, entre ellas el PS métrico de uso extendido en Europa, donde un PS equivale a unos 0,986 bhp, y las cifras también pueden expresarse en kilovatios bajo el sistema internacional, con un bhp igual a unos 0,746 kW. Los fabricantes de cada mercado pueden citar la unidad que sea convencional, de modo que un lector atento verá a veces el mismo motor descrito con dos cifras ligeramente distintas.
Un dato de potencia por sí solo cuenta solo una parte de la historia. Los mismos 150 bhp resultan ágiles en un utilitario ligero y perezosos en una familiar pesada, por lo que los aficionados juzgan las prestaciones a través de la relación peso-potencia más que de la cifra principal. El caballo al freno describe además la potencia máxima a un único régimen, así que no dice nada sobre cómo entrega el motor su esfuerzo en la parte baja del cuentarrevoluciones; para eso, el par motor y la forma de la curva de potencia son las guías más reveladoras de cómo se comporta realmente un coche en el día a día.
- Potencia medida en el cigüeñal sobre un banco dinamométrico
- Excluye las pérdidas de la transmisión y los accesorios
- Se usa como equivalente del CV en el lenguaje cotidiano
- Se valora mejor frente al peso mediante la relación peso-potencia