El CCS, abreviatura de Combined Charging System o Sistema de Carga Combinada, es el estándar predominante de carga rápida en corriente continua en Europa y Norteamérica. Su idea central está en el propio nombre: combina la carga en corriente alterna y en corriente continua en un único puerto unificado del vehículo. La parte superior del conector se encarga de la carga cotidiana en alterna, mientras que dos grandes pines adicionales situados debajo transportan la elevada corriente continua que exige la carga rápida. Así, el coche necesita una sola toma de carga para cubrir tanto la carga lenta en casa como la carga de alta potencia en carretera, lo que simplifica el diseño del vehículo y la experiencia del conductor.
El estándar existe en dos variantes regionales construidas sobre una base común. El CCS Combo 1, basado en el conector de alterna Tipo 1 norteamericano, se utiliza en Estados Unidos. El CCS Combo 2, basado en el conector de alterna Tipo 2 europeo, se emplea en toda Europa y en muchas otras regiones. Ambas comparten el mismo par de pines de continua y los mismos protocolos de comunicación subyacentes, de modo que la diferencia reside sobre todo en la parte de alterna del enchufe. Esta arquitectura compartida es una de las razones por las que el CCS se extendió tan ampliamente y se convirtió en el equipamiento por defecto en la mayoría de los eléctricos nuevos vendidos en estos mercados.
Durante el funcionamiento, la estación de carga y el coche negocian la sesión mediante un enlace digital de comunicación, acuerdan la tensión y la corriente máximas que la batería puede aceptar con seguridad y ajustan la potencia de forma continua a medida que avanza la sesión. Las redes CCS actuales admiten cargas de hasta 350 kilovatios, suficiente para que un coche capaz recupere mucha autonomía en una parada breve, aunque la potencia real alcanzada depende de los propios límites del vehículo, del estado de carga y de la temperatura de la batería. El conector y el cableado, en los niveles de potencia más altos, suelen estar refrigerados por líquido para gestionar el calor que generan corrientes tan intensas.
El CCS no surgió en el vacío y compite con otros estándares. Desplazó en gran medida al anterior sistema japonés CHAdeMO fuera de Japón, impulsado por el respaldo de una amplia coalición de fabricantes europeos y estadounidenses. En Norteamérica ha aparecido un competidor más reciente en forma de NACS, el conector desarrollado en origen por Tesla y ahora normalizado como SAE J3400, que numerosos fabricantes han acordado adoptar. Se espera que ambos convivan durante años, con adaptadores que salven la diferencia, mientras el CCS sigue firmemente asentado en Europa.
Para cualquiera que utilice cargadores rápidos públicos, el CCS es el conector con el que es más probable encontrarse, y está estrechamente vinculado a los temas más amplios de la carga rápida en corriente continua, el conector de alterna Tipo 2 en el que se basa la variante europea y los estándares rivales CHAdeMO y NACS. Saber qué toma lleva un coche concreto y qué redes la admiten resulta fundamental para planificar los trayectos eléctricos largos.
- Combina la carga en alterna y en continua en un único puerto
- Estándar dominante de carga rápida en Europa y Norteamérica
- Admite hasta 350 kW en las redes actuales
- Compite con CHAdeMO y, en Norteamérica, con NACS