Control Trac es la denominación comercial de Ford para un sistema de tracción total con control electrónico montado en muchos de sus camiones y todocaminos, concebido para ofrecer al conductor la comodidad de una transmisión automática y autogestionada junto con la capacidad deliberada y bloqueada de un sistema tradicional de tracción total conectable. Existe para tender un puente entre dos mundos históricamente separados: la sencillez de la tracción en todo tipo de superficie de los sistemas automáticos y el desarrollo robusto y previsible de gama corta que exigen el todoterreno serio y el trabajo de carga pesada.
En el corazón del sistema se encuentra una caja de transferencia gestionada electrónicamente y dotada de un embrague multidisco. En su ajuste automático, el vehículo se mueve principalmente por las ruedas traseras en aras de la eficiencia, mientras los sensores vigilan la velocidad de las ruedas y otras señales; cuando el control detecta que las ruedas traseras empiezan a patinar, va acoplando progresivamente el embrague para enviar par al eje delantero, recuperando el agarre sin ninguna intervención del conductor. El conductor interactúa con el sistema mediante un mando giratorio o un interruptor en el salpicadero, en lugar de una palanca mecánica, y elige entre el funcionamiento automático y los modos fijos.
Más allá del modo automático, Control Trac ofrece una tracción total de gama alta seleccionable por el conductor, que fija un reparto de par más equilibrado para condiciones prolongadas de bajo agarre, como nieve, barro o grava, y una tracción total de gama corta, que engrana un tren reductor dentro de la caja de transferencia para multiplicar el par en descensos pronunciados, remolcado y conducción todoterreno lenta y técnica. Esta combinación es la fortaleza que define al sistema: los trayectos cotidianos se benefician de una tracción total que no requiere atención, mientras que el terreno exigente puede recurrir a una transmisión positivamente engranada y desmultiplicada.
El atractivo práctico es que un solo sistema cubre un amplio abanico de usos. El conductor no necesita anticipar los tramos resbaladizos, porque el modo automático reacciona por sí solo, y a la vez el mismo vehículo conserva un verdadero hardware de gama corta para remolcar un remolque por una rampa mojada o trepar por terreno irregular, algo de lo que carecen los sistemas blandos orientados al asfalto. Muchas implementaciones permiten cambiar entre modos en marcha dentro de unos límites de velocidad, una comodidad de cambio sobre la marcha que evita detenerse para variar la tracción.
Hay limitaciones que conviene tener presentes. En su modo estándar, Control Trac no es un sistema de tracción total permanente y depende de detectar el patinaje antes de transferir par, por lo que reacciona en lugar de anticiparse, y el paquete de embragues y la electrónica añaden complejidad y exigen el aceite correcto y un mantenimiento adecuado para seguir siendo fiables. Como en cualquier sistema de tracción total, el agarre máximo depende todavía de los neumáticos y del comportamiento autoblocante o de bloqueo de los diferenciales.
El sistema se entiende mejor frente al vocabulario más amplio de la transmisión: es una forma de tracción total que incorpora un comportamiento de tracción total automática, se articula en torno a una caja de transferencia que reparte el par entre los ejes, y su acoplamiento en marcha es un ejemplo de funcionamiento de cambio sobre la marcha.
- El sistema de tracción total con control electrónico de Ford
- El modo automático acopla el eje delantero al detectar patinaje
- Gamas alta y corta de 4WD seleccionables por el conductor
- Combina la comodidad de la tracción total automática con la capacidad de gama corta