El ángulo de salida es una medida de cómo de pronunciada puede ser la pendiente que un vehículo desciende, o por la que retrocede, sin que su parachoques trasero o sus bajos rocen el suelo. Se define como el ángulo formado entre la superficie del asfalto y una línea trazada desde el punto más trasero de la huella de contacto del neumático hasta la pieza más baja del vehículo situada por detrás del eje trasero. Un ángulo mayor significa que la parte de atrás puede salvar una cresta más pronunciada o una salida más vertical de un hoyo, por lo que es uno de los tres ángulos clásicos de la geometría todoterreno.
El ángulo lo fijan casi por completo dos dimensiones físicas: la longitud del voladizo trasero, es decir, cuánto sobresale la carrocería por detrás de las ruedas traseras, y la altura libre al suelo en ese punto. Un voladizo corto acerca el parachoques a las ruedas, de modo que el terreno puede caer con fuerte pendiente antes de que algo toque, mientras que una buena altura libre eleva el obstáculo. Cualquier cosa que cuelgue baja en la parte trasera, una bola de remolque, una rueda de repuesto colgada bajo el piso, una cola de escape o un parachoques saliente, reduce el ángulo efectivo con independencia de la carrocería que tenga encima.
La importancia práctica se hace evidente en cuanto un vehículo corona una cresta marcada o sale de una vaguada. A medida que las ruedas delanteras descienden por la otra cara, la parte trasera del coche pivota hacia abajo, hacia la pendiente que queda detrás, y si el ángulo de salida es demasiado escaso el parachoques trasero o el enganche de remolque se clavan en el talud, deteniendo el avance, levantando las ruedas motrices o causando daños costosos. La misma situación se da en lo alto de una rampa pronunciada o de un vado con bordillo, donde un deportivo de baja altura puede arañar su faldón trasero en un terreno que un 4x4 ignoraría.
Por eso los todoterreno específicos se diseñan con voladizos traseros cortos y parachoques de montaje alto, y declaran con frecuencia ángulos de salida de treinta grados o más, mientras que una berlina o un familiar largos y bajos pueden quedarse en apenas diez o quince. Los diseñadores de vehículos como el Land Rover Defender o el Jeep Wrangler mantienen a propósito la cola corta y el piso de carga alto para maximizar la cifra, integrando a veces la rueda de repuesto y los puntos de recuperación para no comprometerla.
El ángulo de salida nunca actúa por sí solo. Se combina con el ángulo de ataque en la parte delantera y con el ángulo ventral en el centro, y un vehículo solo es tan capaz como el más débil de los tres. Montar neumáticos todoterreno más grandes o elevar la suspensión lo mejora, mientras que rebajar un coche, añadir una pesada tienda de techo que comprime los muelles o enganchar un remolque puede empeorarlo. Leído junto al ángulo de ataque, al ángulo ventral y a la altura libre al suelo, ofrece una imagen completa de por dónde puede y por dónde no puede pasar un vehículo.
- La pendiente más pronunciada que la trasera salva sin rozar
- La fijan la longitud del voladizo trasero y la altura libre al suelo
- Los todoterreno mantienen voladizos traseros cortos y altos
- Se combina con los ángulos de ataque y ventral