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06 — Glosario
Suspensión, frenos y neumáticos
4WS

Dirección a las cuatro ruedas (4WS)

La dirección a las cuatro ruedas (4WS) orienta también las ruedas traseras además de las delanteras, reduciendo el radio de giro a baja velocidad y mejorando la estabilidad a alta velocidad.

Categoría
Suspensión, frenos y neumáticos
Términos relacionados
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En el glosario
#167 de 389
Definición

La dirección a las cuatro ruedas, también llamada dirección integral, es una tecnología de chasis en la que se orientan también las ruedas traseras además del par delantero, en lugar de que aquellas se limiten a seguir de forma pasiva. Los coches convencionales dirigen únicamente el eje delantero, lo que obliga a un compromiso: una distancia entre ejes larga aporta estabilidad y un tacto cómodo, pero genera un radio de giro amplio, mientras que una corta resulta ágil pero nerviosa a velocidad. Al añadir una pequeña dosis de giro a las ruedas traseras, los ingenieros rompen ese dilema y otorgan a un vehículo grande la agilidad a baja velocidad de uno más pequeño sin sacrificar el aplomo a alta velocidad.

El comportamiento que la define es que las ruedas traseras giran en fase opuesta a las delanteras a baja velocidad. Cuando las traseras apuntan en sentido contrario a las delanteras, el coche pivota en torno a un punto mucho más cercano a su centro, lo que reduce drásticamente el radio de giro y facilita enormemente las maniobras cerradas, las incorporaciones y el aparcamiento. Por encima de cierta velocidad umbral, el sistema invierte su lógica y orienta las ruedas traseras en la misma fase que las delanteras. Girar las cuatro ruedas a la vez desplaza todo el coche lateralmente de forma más limpia durante un cambio de carril o una maniobra en autopista, reduciendo el retardo de guiñada y la sensación de inestabilidad que de otro modo puede mostrar un vehículo largo.

Las primeras aplicaciones de los años ochenta, en particular de Honda y Mazda, empleaban articulaciones mecánicas o hidráulicas para mover las ruedas traseras según una pauta fija ligada al ángulo de la dirección o a la velocidad. Los sistemas modernos son de control electrónico y emplean uno o dos actuadores eléctricos compactos en el eje trasero, lo que permite ajustar de forma continua el ángulo de giro trasero en función de la velocidad, la rapidez del volante y los datos de estabilidad. Las ruedas traseras suelen moverse solo unos pocos grados, ya que incluso un ángulo modesto tiene un efecto muy marcado sobre el comportamiento del vehículo.

Las ventajas se aprecian sobre todo en los extremos del rango de velocidad. En ciudad, el menor radio de giro resulta verdaderamente útil para berlinas grandes, SUV y coches de altas prestaciones cuyas distancias entre ejes largas los harían de otro modo poco manejables. A velocidad, la mayor estabilidad afina la respuesta e infunde confianza, motivo por el cual la tecnología aparece tanto en modelos de lujo como en máquinas deportivas.

Existen costes y matices. El hardware del eje trasero, los sensores y el software añaden peso, gasto y nuevos puntos de fallo, y un sistema mal calibrado puede resultar artificial o hacer que las respuestas del coche cuesten más de prever en la velocidad de transición. Conviene distinguirla además de la dirección residual del eje trasero que se produce de forma incidental por la flexibilidad de los silentblocks de la suspensión. La dirección a las cuatro ruedas complementa a la dirección delantera en lugar de sustituirla, trabajando junto a la dirección asistida eléctrica y la suspensión para definir cómo gira el coche en todo su rango de funcionamiento.

Puntos clave
  • Orienta las ruedas traseras además de las delanteras
  • Traseras opuestas a las delanteras a baja velocidad para giros cerrados
  • Traseras en fase con las delanteras a alta velocidad para mayor estabilidad
  • Sinónimo de dirección integral
También conocido como
rear wheel steeringfour-wheel steeringrear-wheel steering4-wheel steering