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06 — Glosario
Transmisión y tren motriz
FWD

Tracción delantera (FWD)

La tracción delantera (FWD) impulsa las ruedas delanteras y es la arquitectura más común y aprovechada en espacio para los coches de uso diario.

Categoría
Transmisión y tren motriz
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Definición

La tracción delantera, abreviada como FWD, es la arquitectura de transmisión en la que el motor envía su potencia a las ruedas delanteras, las mismas que dirigen el coche. Es con diferencia la configuración más extendida en los turismos de uso cotidiano y existe porque ofrece una manera compacta, económica y muy aprovechada en espacio de concebir un vehículo. Al concentrar el motor, la caja de cambios y la transmisión final en un solo extremo y prescindir de la necesidad de llevar la potencia hasta atrás, permite fabricar coches más pequeños, ligeros y baratos.

El corazón de un coche de tracción delantera es el grupo motopropulsor transversal, una única unidad que combina la caja de cambios y el diferencial junto al motor, montado por lo general de forma transversal en el vano motor. Desde el diferencial, un par de palieres llega a cada rueda delantera, cada uno provisto de juntas homocinéticas. Estas juntas resultan esenciales en esta arquitectura, porque las ruedas delanteras deben dirigir e impulsar a la vez; la junta homocinética transmite el movimiento con suavidad a través de los ángulos cambiantes que generan el giro de las ruedas y el movimiento de la suspensión, algo que una simple junta cardánica no lograría sin vibraciones.

Las ventajas de empaquetado de esta disposición son notables. Sin un árbol de transmisión recorriendo el coche a lo largo y sin diferencial trasero, el piso puede ser más plano, el habitáculo más amplio y el maletero más profundo, y todo el conjunto motriz puede ensamblarse como un único módulo y acoplarse a la carrocería. La arquitectura ofrece además buena motricidad en condiciones normales, porque el peso del motor descansa directamente sobre las ruedas motrices y las presiona contra el suelo; esto resulta especialmente útil al arrancar sobre mojado o nieve y es buena parte del motivo por el que la tracción delantera se convirtió en el estándar de los coches generalistas.

La arquitectura no está exenta de compromisos, que afloran con mayor claridad cuando se llevan al límite la potencia y el agarre. Como los neumáticos delanteros deben repartirse las tareas de dirigir, frenar y transmitir la potencia, un coche de tracción delantera tiende al subviraje, abriéndose de morro al trazar una curva con energía, ya que los neumáticos delanteros alcanzan antes el límite de su agarre. Bajo una aceleración fuerte puede sufrir también el llamado torque steer o tirón en la dirección, un tironeo del volante provocado por un reparto desigual del par a través de palieres de longitud distinta, y en un coche potente la motricidad se desborda con más facilidad que en un eje trasero motriz.

Por estos motivos, la tracción delantera suele contraponerse a la tracción trasera, que separa entre ambos ejes las labores de dirigir e impulsar en busca de un comportamiento más afilado, a costa del empaquetado y el coste, y a la tracción total, que añade motricidad impulsando ambos extremos. Como una de las modalidades de tracción a dos ruedas, la tracción delantera sigue siendo la elección pragmática para la inmensa mayoría de los coches, pues sus modestas carencias dinámicas quedan compensadas, en el uso ordinario, por su eficiencia, su espacio interior y su fiable motricidad sobre mojado.

Puntos clave
  • El motor impulsa las ruedas delanteras (que además dirigen)
  • Compacta y económica; libera espacio en habitáculo y maletero
  • Buena motricidad con el peso del motor sobre el eje motriz
  • Puede subvirar y dar torque steer con potencia elevada
También conocido como
FWDfront-wheel drive