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06 — Glosario
Coches eléctricos y baterías
HEV

Vehículo híbrido eléctrico (HEV)

Un vehículo híbrido eléctrico (HEV) combina un motor de combustión con un motor eléctrico y una pequeña batería, sin enchufe: se recarga solo mientras se circula.

Categoría
Coches eléctricos y baterías
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Definición

Un vehículo híbrido eléctrico, o HEV, combina un motor de combustión convencional con un motor eléctrico y una pequeña batería para lograr un consumo de combustible mejor del que el motor alcanzaría por sí solo. Su rasgo distintivo, y origen de frecuentes confusiones, es que nunca se enchufa. A diferencia de un híbrido enchufable o de un eléctrico de batería, el HEV recarga su batería por completo a partir de fuentes de a bordo mientras se conduce, motivo por el que suele denominarse híbrido autorrecargable o híbrido completo. Para el propietario, se utiliza y se reposta exactamente igual que un coche de gasolina corriente, sencillamente con un consumo mucho más bajo.

El sistema funciona aprovechando la energía de dos fuentes que el coche desperdiciaría de otro modo. La primera es el propio motor: cuando el bloque de gasolina funciona con capacidad de sobra, puede mover un generador para recargar la batería. La segunda es la frenada y la deceleración, donde el motor eléctrico actúa como generador y captura la energía cinética que un coche convencional disiparía en forma de calor en los discos de freno, devolviéndola a la batería. La electrónica de control del coche decide de forma constante, instante a instante, si emplear el motor de combustión, el eléctrico o ambos a la vez, y cuándo recuperar energía.

Esta gestión inteligente es la que produce el ahorro de combustible. A baja velocidad y al arrancar desde parado, el coche a menudo puede desplazarse solo con energía eléctrica durante trayectos cortos, lo que permite apagar por completo el motor de combustión en el tráfico lento. Durante la aceleración, el eléctrico asiste al de gasolina y le permite trabajar en su zona de mayor eficiencia, y el motor de combustión puede detenerse siempre que el coche rueda por inercia o está parado. La pequeña batería, con apenas uno o dos kilovatios-hora, está dimensionada únicamente para sostener este trasiego de energía, no para ofrecer una autonomía eléctrica prolongada.

La consecuencia es que los híbridos brindan su mayor ventaja justo donde los coches convencionales rinden peor: en ciudad y en el tráfico de pare y arranque. Las frenadas frecuentes aportan abundante energía que recuperar, las bajas velocidades favorecen la marcha eléctrica y se elimina el ralentí, de modo que el consumo urbano puede caer de forma drástica. En cambio, en un trayecto constante por autopista el motor de combustión hace casi todo el trabajo y hay poca energía de frenada que recuperar, así que la ventaja frente a un buen motor convencional se reduce de forma notable.

Dentro del abanico de coches electrificados, el HEV se sitúa entre el híbrido más suave y el plenamente enchufable. Un híbrido ligero ofrece solo una asistencia eléctrica modesta y no puede circular únicamente con electricidad, mientras que un híbrido enchufable lleva una batería mucho mayor que se carga de la red para ofrecer una autonomía eléctrica significativa. El híbrido completo ocupa el terreno intermedio: no exige cambiar los hábitos de repostaje ni disponer de infraestructura de carga, y aun así aporta mejoras reales de eficiencia mediante la frenada regenerativa y la hábil combinación de sus dos fuentes de energía, lo que lo convierte en un escalón práctico hacia una electrificación más completa.

Puntos clave
  • Combina un motor de combustión con un motor eléctrico y una pequeña batería
  • Nunca se enchufa: se recarga con la frenada y el motor de combustión
  • Puede recorrer trayectos cortos solo con electricidad
  • Su mayor ahorro se da en ciudad y en el tráfico de pare y arranque
También conocido como
HEVhybrid carself-charging hybridfull hybrid