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Motor de seis cilindros en línea

El seis en línea es un motor con seis cilindros dispuestos en una sola hilera recta, apreciado por su suavidad de funcionamiento intrínseca.

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Definición

Un seis cilindros en línea es un motor de combustión interna cuyos seis cilindros se disponen en una sola hilera recta, compartiendo todos un mismo bloque y respirando a través de una única culata. La arquitectura es una de las más antiguas del automóvil y se ganó una reputación de refinamiento excepcional mucho antes de que existiera la gestión electrónica del motor. Su atractivo es, en esencia, una cuestión de física más que de puesta a punto: la geometría de seis cilindros equiespaciados que encienden en secuencia anula los principales desequilibrios alternativos y rotativos que aquejan a otras configuraciones, lo que confiere al motor un giro casi exento de vibraciones que los conductores describen como sedoso.

La suavidad procede de la forma en que pistones y bielas se reparten a lo largo del cigüeñal. Con seis muñequillas situadas a intervalos de sesenta grados y el orden de encendido distribuido de manera simétrica respecto al centro del motor, las fuerzas de inercia primarias y secundarias de cada pistón quedan compensadas por una fuerza igual y opuesta de su pareja. Los pares de balanceo que surgen en un motor de cuatro cilindros también se neutralizan, porque los tres cilindros delanteros reflejan a los tres traseros. El resultado es que un seis en línea bien construido gira en un equilibrio mecánico casi perfecto, sin los ejes de equilibrado que exige un cuatro cilindros de tamaño similar.

Para el conductor y el vehículo, esto se traduce en ventajas tangibles. El motor ralentiza en silencio, empuja sin el zumbido que se cuela en el volante y los pedales de configuraciones menos afortunadas y produce un sonido de escape característico, suave y ligeramente metálico, que se ha convertido en la firma de ciertas marcas. Como no hay ejes de equilibrado que resten potencia o añadan fricción, el seis en línea puede ser además mecánicamente eficiente, y su bloque largo y profundo se presta a una construcción robusta y a un acceso cómodo para el mantenimiento por uno de sus lados.

Históricamente, esta configuración movió de todo, desde las berlinas de lujo de preguerra hasta los seis cilindros estadounidenses y los célebres seis en línea de BMW, Jaguar y Mercedes-Benz. Cayó en desgracia hacia finales del siglo XX, cuando los fabricantes persiguieron el V6, más corto y fácil de alojar, que encaja con mayor comodidad en los vanos motor transversales de tracción delantera. Los últimos años han traído un resurgir notable, con varios fabricantes premium reintroduciendo modernos seis en línea sobrealimentados por turbocompresor que combinan la suavidad intrínseca de la arquitectura con la reducción de tamaño y la electrificación.

El principal inconveniente es la longitud. Seis cilindros en hilera dan lugar a un motor largo, incómodo de montar en posición transversal y que exige un vano longitudinal generoso, razón por la cual la configuración encaja mejor en plataformas de tracción trasera y total. Un cigüeñal largo también puede ser propenso a la vibración torsional a alto régimen, que se controla mediante un diseño cuidadoso y un amortiguador de armónicos. Frente al V6, el seis en línea sacrifica compacidad a cambio de una pureza de funcionamiento que ningún equilibrado ingenioso logra reproducir del todo, y precisamente por eso sigue siendo apreciado tanto por los aficionados como por los ingenieros.

Puntos clave
  • Seis cilindros en una sola hilera recta
  • Suave por naturaleza; no necesita ejes de equilibrado
  • Carácter refinado y sonido agradable
  • Motor largo; vive un resurgir en los coches premium
También conocido como
INLINE 6inline-sixstraight-sixI6