LATCH, siglas de Lower Anchors and Tethers for Children, es la norma estadounidense para sujetar las sillas infantiles de seguridad a anclajes metálicos específicos integrados en el vehículo, en lugar de pasar el cinturón de seguridad del adulto a través de la silla. Obligatoria en los turismos nuevos y en las sillas infantiles vendidas en Estados Unidos desde septiembre de 2002, constituye el equivalente americano del sistema ISOFIX empleado en Europa y en buena parte del resto del mundo, y nació para atajar el mismo problema bien documentado: el elevado índice de errores de instalación que dejaban las sillas sujetas con cinturón peligrosamente flojas o mal colocadas.
El sistema consta de dos elementos estructurales que su propio nombre anticipa. Los anclajes inferiores son dos barras de acero fijadas en el pliegue del asiento trasero, el hueco donde el cojín se une al respaldo, a las que se acoplan conectores flexibles o rígidos de la silla infantil. La correa superior, o top tether, es una cincha que va desde la parte superior trasera de una silla orientada hacia delante hasta un punto de anclaje específico situado detrás del asiento, en la bandeja, el respaldo o el suelo del maletero. En conjunto, estos elementos garantizan una fijación segura sin depender en absoluto del cinturón.
La correa superior cumple una función concreta y de gran importancia. En un impacto frontal, una silla orientada hacia delante sujeta únicamente por su base tiende a girar hacia delante, lanzando la cabeza del niño hacia abajo y hacia delante; la correa frena ese giro y puede reducir de forma notable el desplazamiento de la cabeza. Por ello, las recomendaciones de LATCH consideran la correa imprescindible en las instalaciones orientadas hacia delante, incluso cuando la silla también puede sujetarse con cinturón.
El objetivo central de LATCH es hacer que la instalación correcta resulte más sencilla y menos propensa a errores. Acoplar conectores normalizados sobre anclajes fijos elimina buena parte del criterio y la pericia de tensado que exige la instalación con cinturón, y la confirmación clara del enganche ayuda a los cuidadores a saber que la silla queda bien sujeta. En la práctica, la norma ha mejorado de forma medible la proporción de sillas instaladas con firmeza y correctamente, aunque no ha eliminado el uso indebido en el mundo real.
Existen salvedades prácticas que diferencian a LATCH de su primo el ISOFIX. La normativa estadounidense impone un límite de peso combinado, habitualmente en torno a 29,5 kilogramos o 65 libras incluida la silla, por encima del cual los cuidadores deben pasar a la instalación con cinturón, y los anclajes inferiores no suelen estar homologados para las plazas centrales salvo que el fabricante especifique la separación entre anclajes. Aunque LATCH e ISOFIX comparten intención de diseño y una separación de anclajes similar de 280 milímetros, no son oficialmente intercambiables. El sistema se relaciona estrechamente con las sillas infantiles integradas y con el bloqueo de seguridad para niños en las puertas, dentro del conjunto de soluciones del vehículo para los pasajeros más pequeños.
- Norma estadounidense para anclar sillas infantiles sin recurrir al cinturón
- Anclajes inferiores más una correa superior para sillas orientadas hacia delante
- El equivalente americano del ISOFIX
- Busca una instalación más sencilla y menos propensa a errores