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Coches eléctricos y baterías
MHEV

Microhíbrido (MHEV)

Un microhíbrido (MHEV) emplea un pequeño sistema eléctrico, normalmente de 48 voltios, para asistir al motor, pero no puede circular solo con electricidad.

Categoría
Coches eléctricos y baterías
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Definición

Un microhíbrido, abreviado MHEV, es un coche de gasolina o diésel dotado de un pequeño sistema eléctrico que asiste al motor de combustión sin llegar nunca a mover las ruedas por sí solo. Existe para captar buena parte del ahorro de combustible de la hibridación con una fracción del coste y la complejidad de un híbrido completo, lo que lo convierte en una vía sencilla para que los fabricantes reduzcan las emisiones de su gama en numerosos modelos por lo demás convencionales. Como los cambios son modestos, la tecnología microhíbrida se ha extendido con rapidez por las gamas de gasolina y diésel generalistas.

La mayoría de los microhíbridos actuales utilizan un subsistema eléctrico de 48 voltios, independiente de la red tradicional de 12 voltios del coche, acompañado de una pequeña batería de iones de litio de quizá 0,1 a 0,5 kilovatios hora. El núcleo del sistema es un motor-generador de arranque accionado por correa o montado en el cigüeñal, que sustituye al alternador convencional. Esta única máquina compacta puede actuar como motor, aportando un breve refuerzo de par de entre 10 y 20 kilovatios durante la aceleración, o como generador, recuperando energía que de otro modo se desperdiciaría. La mayor tensión de 48 voltios permite que circule una potencia apreciable por un cableado más fino y ligero del que podría soportar un sistema de 12 voltios.

En la conducción cotidiana, los beneficios son sutiles pero reales. El motor-generador recupera energía durante las frenadas y deceleraciones, la almacena en la pequeña batería y luego la devuelve para aliviar al motor al arrancar o al circular en crucero. También hace que la función de arranque y parada (Start-Stop) sea mucho más suave y frecuente, reactivando el motor de forma casi imperceptible y permitiendo incluso que el coche se apague y ruede por inercia con el motor parado. El efecto neto es un ahorro de combustible y de CO2 de aproximadamente el 5 al 15 por ciento en uso real, junto con un comportamiento más silencioso y refinado a baja velocidad.

El microhíbrido se sitúa en la puerta de entrada de todo un abanico. A diferencia de un híbrido completo (HEV), capaz de arrancar y acelerar solo con electricidad, o de un híbrido enchufable (PHEV), que añade una batería grande y una toma de carga externa para una autonomía eléctrica apreciable, la batería del MHEV nunca es lo bastante grande para mover el coche. Los sistemas varían en su tensión —algunos diseños económicos usan 12 o 24 voltios— y en si el motor va montado en la correa (BSG) o integrado entre el motor y la caja de cambios (ISG), opción esta última que permite una asistencia algo más enérgica.

La principal limitación es precisamente esa ausencia de marcha solo eléctrica: un microhíbrido es, en esencia, un coche de combustión y no puede enchufarse, de modo que el ahorro, aun siendo apreciable, está acotado. El sistema apenas exige mantenimiento por parte del propietario, ya que la pequeña batería se gestiona de forma automática y no se prevé que necesite sustitución dentro de la vida normal del coche. En definitiva, el microhíbrido es el miembro más liviano de la familia electrificada y tiende un puente entre los motores de gasolina convencionales y los diseños HEV y PHEV, más capaces, que comparten su principio de recuperar y reutilizar la energía de la frenada.

Puntos clave
  • Pequeño sistema eléctrico (a menudo de 48 V) que asiste al motor
  • No puede circular solo con electricidad
  • Recupera la energía de la frenada y suaviza el Start-Stop
  • Ahorro de combustible moderado, en torno al 5-15%, a bajo coste
También conocido como
MHEVmild hybrid48V hybrid