Inicio/Glosario auto/Correa de distribución
06 — Glosario
Motor y emisiones

Correa de distribución

La correa de distribución es una correa dentada de caucho que sincroniza el cigüeñal y los árboles de levas para que las válvulas abran a tiempo con los pistones.

Categoría
Motor y emisiones
Términos relacionados
4
En el glosario
#338 de 389
Definición

La correa de distribución es el componente dentado que mantiene los conjuntos giratorios del motor en perfecta concordancia mecánica, garantizando que las válvulas abran y cierren en el momento exacto respecto a la posición de los pistones. En un motor de cuatro tiempos, el cigüeñal y los árboles de levas deben girar en una relación fija de dos a uno, y cualquier desfase en esa relación haría que una válvula estuviese abierta cuando debería estar cerrada. La razón de ser de la correa es imponer esa sincronización de forma fiable, silenciosa y a bajo coste.

La correa en sí es un lazo de caucho reforzado o, en los motores modernos, de un elastómero más resistente, con dientes moldeados en su cara interior que engranan de forma positiva con las poleas dentadas del cigüeñal y de los árboles de levas. Unos cordones embebidos de fibra de vidrio o aramida le aportan la resistencia a la tracción necesaria para no estirarse, de modo que la relación de sincronización que establece se mantiene vuelta tras vuelta. La misma correa acciona con frecuencia también la bomba de agua, y se mantiene a la tensión correcta mediante un tensor de muelle o hidráulico, guiada por poleas locas.

Frente a la cadena de distribución metálica, que cumple la misma función, la correa ofrece varias cualidades atractivas: funciona en silencio, pesa poco, no necesita lubricación del aceite del motor y resulta más económica de fabricar, lo que la popularizó en los motores de gasolina y diésel convencionales a partir de los años setenta.

Su debilidad definitoria es que el caucho envejece y se desgasta. El calor, la contaminación por aceite, los ciclos de tensión y la simple fatiga degradan poco a poco la correa y, a diferencia de una cadena, no cabe esperar que dure toda la vida del motor. Por ello los fabricantes especifican un intervalo de sustitución, habitualmente entre sesenta mil y cien mil millas o cada cierto número de años, lo que antes ocurra, y la práctica prudente es renovar al mismo tiempo el tensor, las poleas locas y, a menudo, la bomba de agua, ya que su fallo puede destruir una correa nueva. Conviene anotar que en España la verificación del buen estado de la distribución no forma parte de la ITV, por lo que el seguimiento del plan de mantenimiento recae enteramente en el propietario.

Lo que está en juego si se descuida es elevado en lo que se conoce como motor interferente, el tipo más común, en el que las válvulas y los pistones comparten espacio dentro del cilindro en distintos momentos del ciclo. Si la correa se rompe o salta dientes, los árboles de levas se detienen mientras los pistones siguen su carrera, y las válvulas pueden ser golpeadas por los pistones al subir, doblándose y arruinando posiblemente la culata o algo peor. El coste de ese daño supera con creces el de una sustitución rutinaria de la correa, motivo por el cual respetar el intervalo de servicio es una de las labores de mantenimiento preventivo más importantes que puede observar un propietario. Algunos motores se diseñan con holgura suficiente para no ser interferentes y sobrevivir a una rotura de la correa, pero no puede darse por supuesto sin comprobar la ficha técnica.

Puntos clave
  • Correa dentada de caucho que une el cigüeñal y los árboles de levas
  • Mantiene la distribución sincronizada con los pistones
  • Se desgasta: debe sustituirse en un intervalo fijado
  • Una correa rota puede destruir un motor interferente
También conocido como
cam beltcambelttiming belt