El par motor es la medida del esfuerzo de rotación, de giro, del motor: la fuerza que realmente hace girar el cigüeñal y, a través de la caja de cambios y el grupo final, las ruedas. Mientras la potencia describe el ritmo al que se realiza el trabajo, el par describe la magnitud de la fuerza disponible en cada instante. En términos cotidianos es lo que el conductor percibe como capacidad de empuje: la facilidad con que un coche acelera desde parado, remonta una pendiente con carga o se lanza al adelantar sin necesidad de reducir marcha. Un motor que entrega un par elevado a bajo régimen se siente vigoroso y desahogado, porque hay abundante esfuerzo disponible antes de tener que exigirle al motor.
Mecánicamente, el par se genera por la presión de combustión que empuja cada pistón a lo largo de su cilindro, fuerza lineal que actúa sobre el cigüeñal a través del codo de la manivela, es decir, la distancia perpendicular entre el muñón de la biela y el eje del cigüeñal. Una carrera más larga o una presión de cilindro mayor tienden, por tanto, a producir más par, razón por la que los motores de carrera larga y los sobrealimentados se aprecian por su fuerza de empuje. La unidad métrica habitual es el newton-metro (Nm); el equivalente anglosajón es la libra-pie (lb-ft), con aproximadamente 1,356 Nm por cada lb-ft. Un turbodiésel moderno de 2,0 litros puede desarrollar en torno a 320 a 400 Nm, mientras que un gran V8 deportivo puede superar los 700 Nm.
La relación entre par y potencia es precisa, no vaga: la potencia es igual al par multiplicado por la velocidad de rotación. En unidades prácticas, la potencia en kilovatios equivale aproximadamente al par en newton-metros por el régimen en rpm, dividido entre 9.550. Por eso un motor pequeño girando muy rápido puede igualar la potencia de un motor grande y perezoso que produce mucho más par a bajo régimen. Los fabricantes indican una cifra de par máximo y el régimen, o la franja de revoluciones, en que se alcanza; una curva de par plana y amplia que se mantenga desde bajo régimen suele resultar más útil en carretera que un máximo alto pero estrecho.
La entrega de par define el carácter de un coche más que ninguna cifra aislada. Los motores de gasolina atmosféricos suelen construir el par de forma progresiva y alcanzar el máximo bastante arriba en el régimen, premiando subir de vueltas. Los motores turboalimentados, en especial los diésel, desarrollan un fuerte empujón de par desde poco por encima del ralentí, ofreciendo una flexibilidad sin esfuerzo a medio régimen, aunque a veces con una entrega más brusca. Los motores eléctricos son distintos de nuevo, produciendo el par máximo desde cero rpm, lo que explica el empuje instantáneo y continuo de los vehículos eléctricos.
El par en el motor es solo parte de la historia, porque la transmisión lo multiplica. Una primera marcha corta y un grupo final desmultiplicado cambian velocidad punta por un par muy aumentado en las ruedas, así es como un vehículo de potencia modesta puede remolcar cargas pesadas o trepar pendientes pronunciadas. Comprender el par junto a los caballos, los caballos al freno y la relación peso-potencia ofrece una imagen mucho más fiel de cómo se sentirá y se comportará realmente un coche que cualquier cifra por sí sola.
- La fuerza de giro del motor, percibida como capacidad de empuje
- Se mide en newton-metros (Nm) o libras-pie (lb-ft)
- Un par fuerte a bajo régimen resulta desahogado y vigoroso
- Distinto de la potencia (potencia = par × rpm)